Leones Marinos

miércoles, 16 de octubre de 2013

UN AÑO MÁS

El domingo cumplí 36. 36... Quizás ya va siendo hora de que no me vea a mi misma como una chica, como una niña mayor que juega a hacer cosas de adultos, que está empezando a vivir por su cuenta y se va espabilando mientras le llega el momento de ser verdaderamente mayor. Ya SOY mayor. Tengo un marido, dos hijos, un trabajo (dos), una hipoteca a 30 años sobre el piso en el que vivo de la que aún me quedan 20 por pagar, muchas obligaciones que atender, muchos sueños cumplidos y otros por cumplir que ya llegarán o que tal vez ya no llegarán, porque soy mayor. Tengo que aprender a ser mayor de una vez, a pensar que mis actos tienen consecuencias para los demás, que ya no puedo perder el tiempo en planear mi vida, porque se me ha echado encima y me toca vivirla.

Nos pasamos la infancia pensando en qué seremos de mayores, soñando que viviremos en una casa grande, que ganaremos mucho dinero con la profesión que elijamos (por más disparatada que sea), que viajaremos a mil lugares exóticos, que seremos guapos y jóvenes por siempre. Y luego pasa. Sucede que mientras vas planeando qué serás vas creciendo, y vas siendo algo que la mayoría de veces no tiene nada que ver con lo que habías soñado de pequeño. Seguro que la mayoría de adultos no son lo que habían pensado de pequeños (yo desde luego no!). Pero sucede. La vida nos lleva por caminos que no nos planteamos, vamos haciendo hasta que lleguemos al objetivo, vamos pasando mientras hacemos planes, sin darnos mucha cuenta de lo que pasamos y vamos dejando atrás. Hasta que sucede.

¿Y qué es lo que sucede? Pues que ya hemos vivido. Que ya somos adultos, que hemos malgastado un tiempo precioso planeando en lugar de disfrutar de lo que estamos viviendo, de las decisiones que vamos tomando y del camino que elegimos y sus razones. Vivimos sin darnos cuenta de que eso no es algo provisional hasta que nuestra vida llegue, sino que es la VIDA, ya la estamos viviendo, y cuando terminas de crecer y llegas a una edad (por ejemplo 36...), te das cuenta de que realmente no hace falta hacer más planes, porque casi sin darte cuenta has conseguido lo que querías, lo que de verdad importa.

jueves, 3 de octubre de 2013

MI SENTIDO DE LA JUSTICIA

Sé que a veces parezco un poco radical defendiendo lo que me parece bien. Sé que la mayoría de la gente prefiere dejarse llevar por la corriente y poner buena cara a todo el mundo para quedar bien. Seguro que me iría mejor en la vida si fuese capaz de hacer eso. Pero lo siento. No va conmigo. Jamás ha ido y jamás seré así. No soy de atacar a quien no lo merece, soy de defender lo que me parece justo. Es muy diferente. Defender algo no es atacar lo contrario. Por encima de todo creo en la libertad de los individuos y soy consciente de que no todo el mundo tiene que pensar igual; por eso me ofende sobremanera que se ataque la diferencia, que se crea por encima de todo en la máxima "la mejor defensa es un buen ataque". Para empezar, pienso que si no haces nada malo no tendrás que defenderte de nada; simplemente tú tendrás tu postura y quizás otros tengan otra, diferente pero no por ello mejor o peor. 

Suficientes problemas hay en el mundo que nos rodea como para preocuparnos por rencillas y mezquindades. Si todo el mundo tuviese valores nos iría mucho mejor. Porque tener valores implicaría no pisotear los de los demás. Tú crees en A, yo creo en B, no estamos de acuerdo pero nos respetamos y cada uno hace la suya. ¿Tan complicado sería? ¿De verdad?

Os juro que a pesar de todo sigo teniendo fe en la especie humana, anhelo que llegue el día en que las generaciones que ahora suben le den más importancia a otras cosas a parte del "quítate tú para ponerme yo", y el mundo mejore. Que la gran crisis a todos los niveles (sobretodo el moral) que estamos sufriendo haga que los niños de ahora suban con distintas prioridades y por fin la sociedad comprenda qué es lo importante de la vida, y que no se puede vivir alimentándose del odio hacia los demás.

La cuestión es: ¿lo comprenderemos los mayores antes de sacarnos los ojos los unos a los otros?