Leones Marinos

jueves, 15 de mayo de 2014

A QUIEN QUIERA LEERLO:

Vivimos en un mundo difícil. Y a veces se nos ponen las cosas más difíciles de lo que deberían ser. Hay que luchar con uno mismo, con nuestras propias limitaciones, con los obstáculos naturales, y encima con otros que se nos ponen gratuitamente por el camino. Y para rematarlo, con la envidia de la gente de alrededor, y con los que disfrutan con la desgracia ajena. A veces parece que estemos esperando que el de al lado "se dé la bofetada". Desgraciadamente, he elegido un deporte/afición/pasión en el que la gente así abunda en todos los estamentos. Porque digo yo, si algo no perjudica a nadie de alrededor, sino que sólo beneficia a los que lo piden, ¿por qué negárselo? Estos días se está hablando mucho de las plazas del mundial, por ejemplo. ¿Por qué tres plazas y no sólo dos? Pues a mi modo de ver, porque cuantos más patinadores tengan la opción de disfrutar de un mundial, mejor, ¿no? Aquí no hay perjudicados, en todo caso habrá grupos que tendrán que ponerse las pilas porque tendrán un competidor más (y muy bueno!). Pero eso es bueno para todos: para los que han conseguido ir porque obtienen una recompensa más que merecida por su duro trabajo, para sus competidores porque les toca trabajar duro y el trabajo siempre trae cosas buenas, para el público porque verá una competición más rica y completa... Pero no. La gente prefiere quejarse. "Es injusto", dicen. "No se lo han ganado", ¿¿¿cómo??? ¿Cómo es posible que alguien que se ponga encima de unos patines todos los días y trabaje duro para conseguir ser el mejor puede siquiera pensar eso de los otros? Y ya decirlo, en fin... Yo también estoy sufriendo estos días lo que yo considero un despropósito (bueno, dos), con algunos de mis patinadores, pero sinceramente, estoy tan asqueada de lo que considero injusticias en grado máximo que de momento no tengo fuerza para escribirlo aquí. Pero ya llegará... Quizás yo viva en un mi propio mundo de fantasía, pero sueño con el día en que todos podamos trabajar a una para conseguir que todos nos beneficiemos lo más posible de nuestro deporte, que el mayor número de deportistas puedan participar en el mayor número de campeonatos, luchando por obtener derechos, no por recortar los ya adquiridos. Me gustaría ver mi deporte totalmente limpio, sin gente que se alegre de las desgracias de otros patinadores o entrenadores, que se dedique a beneficiarse del trabajo de los demás, o que aparte la mirada hacia otro lado cuando ve que una injusticia se está produciendo. ¿Sueño demasiado?