Mi bebé ha dormido ya dos noches en su cama. Mi niño se compró el sábado un juego de cubiertos y se corta él sólo la carne. Ya cada vez son más mayores. Y yo también. No haré uso del típico tópico de "ya no me necesitan". ¡Claro que me necesitan! Mucho. Pero con estas pequeñas cosas te das cuenta de que los años van pasando, los niños se hacen mayores, Pau me cuenta historias de novias del cole, Èric come trozos perfectamente, y a mi frente le cuesta cada v ez más recuperar la posición inicial cuando hago una gañota. Mi hijo dice que soy la madre más way (sospecho que lo dice cuando quiere algo...), y yo me esfuerzo por mantener mi juventud. Siempre he pensado que el hecho de relacionarme con gente tan joven en mi trabajo hace que mi cerebro funcione un poco como el de ellos, lo que me hace ser más joven. Casi siempre visto vaqueros y ropa cómoda, compro en H&M (a veces incluso en Berska). Chateo contínuamente con el whattsapp. Veo Gossip Girl. Me gusta Lady Gaga, Rihanna, Adele y otras muchas cantantes que me llevan diez años o más. Realmente me ofendo cuando me llaman "señora". Pero entonces me miro al espejo, y las redondeces de dos embarazos, el inicio de las patas de gallo, las ojeras por pasar una mala noche que cad vez tardan más en desaparecer,... No lo puedo negar, tengo 34 años. Ya no puedo pensar en "cuando sea mayor me compraré..., cuando sea mayor me dedicaré a..., cuando sea mayor iré...". Ya soy mayor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario