Las ventanas de casa están enteladas. Ayer no pudimos entrenar por la previsión de nieve (aunque luego nada de nada...). Teníais que ver a mi hijo mayor salir de casa hacia el cole, casi no le abrochaba el abrigo de capas que llevaba! Dos grados negativos en Esplugues, y un sol radiante. Nada de nieve. ¿Y cómo le explicas a un niño de cinco años que lleva una semana oyendo que va a nevar que se han equivocado, que no vamos a poder hacer un muñequito, ni guerra de bolas (de nieve, claro)? Bueno, mejor aún, es cuando se entera que de hecho sí ha nevado, pero mientras él estaba en clase y no lo ha visto... Eso me pasa por ver las noticias con los niños en lugar de "Gran Hermano"!
Y hablando de la nieve, ¿Por qué será que cada vez que estamos preparados no pasa nada? Bueno, ya sé que ha nevado en muchos puntos de Catalunya, pero en mucho otros no. Eso sí, el día que estemos tranquilos, desprevenidos, ese día vendrá la nevada del siglo, con temporal de viento incluído, y se caerán cables de la luz, se cortarán carreteras y la gente tardará horas y horas en llegar a sus casas,... Espera, justo lo que pasó hace dos años.
Porque seamos honestos, todos los que decimos ser mayores comentamos que vaya problema la nieve, que a ver cómo vamos a ir al trabajo,... Pero TODOS nos morimos por hacer angelitos en el suelo. Porque todos seguimos llevando un niño en nuestro interior.
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