Ayer muchas de las niñas vinieron disfrazadas a entreno. Traían disfraces cómodos para poder patinar, pero seguro que hoy la mayoría han ido de princesas. Hablar con mi hijo sobre los disfraces de las nenas de su clase me ha ahecho pensar en la evolución de las niñas con el paso de los años. Es realmente curioso. De pequeñas todas se disfrazan de princesas. O de lo que sea, pero princesa. Es decir, de princesa india, de princesa de las hadas, de princesa mosquetera, o de princesa a secas. Hasta que llegan a la adolescencia. Entonces se cambia el "princesa" por "sexy": enfermera sexy, monja sexy, Blancanieves sexy,... (será que en realidad son princesas, pero de acera?). Y cuando somos mayores y tenemos hijas renegamos porque no queremos que nuestras hijas se disfracen de princesas, renegando de lo que anhelábamos de pequeñas. " Mira que es pava, la niña, sólo quiere disfrazarse de princesa...".
Yo no tengo niñas, así que me pierdo poder decir esa frase a las otras mamás. Eso sí, acordándome de mi traje de Ana Bolena del carnaval de mis siete años puedo afirmar con total contundencia que yo JAMÁS fui de princesa; fui de reina.
Yo no tengo niñas, así que me pierdo poder decir esa frase a las otras mamás. Eso sí, acordándome de mi traje de Ana Bolena del carnaval de mis siete años puedo afirmar con total contundencia que yo JAMÁS fui de princesa; fui de reina.
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